EL ORIGEN

El té tiene su inicio en Oriente donde las leyendas China relatan hasta 5 milenios atrás. Este proviene de la Camelia Sinensis, una planta perenne que puede llegar a una altura de 5 metros y una vida de hasta 100 años. La planta se desarrolla mejor en climas cálidos y húmedos. Sus principales productores de té están India, China, Sri Lanka, Kenia, Indonesia, Turquía y Japón. Argentina es 8° exportador mundial de té y produce excelente té para blends.

El té es una bebida asombrosa, mezcla perfecta en que el ser humano combina las mejores propiedades de la tierra (las hebras), la pureza del agua, el calor del fuego y el aire limpio. A lo largo de la historia éste, ha sido protagonista de muchas ceremonias culturales y espirituales. Primero en China hace 5000 años cuando el emperador Shen Nung en el Año 2737 A.C. descubrió el té como una bebida que aportaba al bienestar y la salud. Desde entonces, fue evolucionando hasta convertirse en la más popular de su país. Luego cruzó fronteras llegando a Tíbet, Japón, y también a la India y el Medio Oriente. En cada país, el té fue integrándose fuertemente a la cultura local.

Fue Holanda quien introdujo el té en el mercado Europeo, haciéndose cargo de la comercialización masiva, este conquistó, primero las clases más ricas de Holanda, Inglaterra, Alemania, Francia y Rusia por ser un producto muy caro y exclusivo. Luego, los ingleses hicieron furor con el té, dedicándose a la producción y la distribución. Desde Inglaterra llegó a otras partes del mundo. De a poco se fue popularizando y formando parte de las prácticas y costumbres locales de cada país.

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